EL CUIDADO DE ENFERMERÍA

EL CUIDADO DE ENFERMERÍA
En la actualidad la conceptualización del cuidado profesional de enfermería es el cuidado de la vida de las personas que acuden o solicitan una atención médica o servicio de salud. Esto quiere decir que las intervenciones y cuidados de enfermería son vistas como un acto profesional y no un acto de buenas intenciones. También se define el cuidado como acciones dirigidas a lograr la recuperación del paciente en relación a su estado de salud, sin olvidar el origen y cultura donde se desarrolla. 

Sin embargo los cuidados de enfermería son más que un acto profesional debido a que los cuidados de enfermería son integrales y buscan a través de la responsabilidad el cuidado del paciente, haciendo uso de las habilidades, actitudes, valores culturales y éticos que son necesario para la práctica de enfermería, no se puede decir que los cuidados no conllevan buenas intenciones.

Por lo tanto el cuidado será considerado único y diferente para cada paciente dependiendo de su condición de salud, etapa de la vida o por las condiciones determinadas por culturas distintas. Entonces el cuidado de enfermería se puede contextualizar como una acción que demuestra una relación de interés donde nuestros ser se sale de sí mismo y se centra en el otro, denotando que la existencia del ser humano importa, que existe una relación de dedicación y compromiso donde su existencia tiene importancia para mi e incluso llegando a un punto extremo de sufrir por la otra persona en sus éxitos  y sufrimientos  de su vida, esto es lo que le da su gran valor  y deja de ser un simple cuidado en el cual todos pueden cuidar y que solo es una acción realizada entre seres vivos.

FISIOLOGÍA DEL SISTEMA DE CONDUCCIÓN DEL CORAZÓN


El sistema de conducción del corazón consiste de cinco tejidos especializados:


  1. Nodo sinoauricular (Nodo SA)
  2. Nodo auriculoventricular (Nodo AV)
  3. Haz de Hiz
  4. Rama izquierda del haz de His (RIHH) y rama derecha del haz de His (RDHH)
  5. Fibras de Purkinje.



       

A medida que los impulsos surgen en el nodo SA y transversalmente a través de las aurículas, se genera la despolarización. A partir de las aurículas, los impulsos llegan al nodo AV donde se presenta un cierto retraso. Consecuencia de este retraso permitirá que las auriculares se contraigan y bombeen la sangre hacia los ventrículos (mientras se encuentran relajados). Posteriormente este impulso se extiende a través del haz de His, rama izquierda y derecha, y finalmente, a través de las fibras de Purkinje causando despolarización ventricular.

El marcapasos dominante es el nodo SA. Las células auriculares, el nodo AV, el haz de His, ramas derecha e izquierda, fibras de Purkinje y las células del miocardio son los otros sitios de marcapasos. Cuando el nodo SA falla, se puede generar el impulso a una velocidad más lenta por cualquiera de los otros tejidos especializados dependiendo entre más bajo se encuentre dicho tejido.



FRECUENCIA DE LOS MARCAPASOS:

1. Nodo SA  60 – 100 lpm
2. Células auriculares 55 – 60 lpm
3. Nodo AV 45 – 50 lpm
4. Haz de His 40 – 45 lpm
5. Ramas derecha e izquierda 40 – 45 lpm
6. Células de Purkinje 35 – 40 lpm
7. Células miocárdicas 30 – 35 lpm

CITOMETRÍA HEMÁTICA

CITOMETRÍA HEMÁTICA

El término citometría hemática (CH) es el más de adecuado para referirse a la medición de las células de la sangre. Este es el estudio de laboratorio quizás mas solicitado, junto con el examen general de orina y la química sanguínea.


La correcta interpretación de la información que proporciona una CH es de gran ayuda, debido a que permite establecer posibles sospechas diagnósticas definidas sobre la enfermedad que causa las alteraciones y ahorrar al médico y al paciente tiempo.

Entonces la interpretación correcta de la CH supone un análisis detallado de cada uno de los datos que proporciona, los cuales se dividen en tres grupos: 

Serie roja.
Serie blanca.
Serie trombocitica.

Serie roja:

Hemoglobina (Hb): Hemoglobina se mide en gramos por decilitro (g/dL) y representa la cantidad de la proteína por unidad de volumen.

Se utiliza para definir si hay o no anemia, solo si las cifras son inferiores a los valores normales se puede asegurar que existe realmente.

Hombres: 15.5 g/dL         Mujeres: 12.5 g/dL

Por lo contrario cifras de hemoglobina superiores:
Hombres: 19.5 g/dL         Mujeres: 16.6 g/dL

Permiten establecer el diagnostico de eritrocitocis.

Hematócrito (Hct): Se mide en porcentajes y representa la proporción de eritrocitos en el total de sangre. Éste parámetro no debe utilizarse para establecer la existencia de anemia.
Número de glóbulos rojos (GR): Se mide en millones por microlitro (millones/uL).

Valores de referencia:
Varones: 5.0 - 6.3 millones/uL   Mujeres: 4.1 - 5.7 millones/uL.

Volumen globular medio (VGM): Se mide en femtolitros (fL) o micras cúbicas. Este índice eritrocítico, es de gran valor en el esclarecimiento de la causa de una anemia.

Valores bajos de VGM: Talasemia.
Valores altos de VGM: Anemias macrocíticas, pueden deberse a eritropoyesis acelerada (hemólisis), a eritropoyesis megaloblástica ( carencia de folatos o de vitamina B12).

ESTUDIOS DE FUNCIÓN RENAL: EXAMEN DE ORINA (PARTE 2)



Nitritos: La presencia de está sustancia en orina nos orienta sobre la posibilidad de infección urinario aún en pacientes asintomáticos. Algunos medicamentos como el ácido ascórbico suelen dar falsos negativos y la negatividad de esta prueba no indica ausencia de infección debido a que algunos gérmenes causantes de infección no generan la producción de nitritos.
Hematuria: La presencia de tres eritrocitos por campo, empleando objetivo a través del microscopio de aumento y sus causas pueden ser muy variadas. Los eritrocitos pueden presentarse en forma de discos bicóncavos pero también puede observarse como "fantasmas celulares" cuando ha permanecido algún tiempo en la orina y su hemoglobina ha sido metabolizada. También son destruidos en orina alcalina o ácidas. Estas referencias resultan muy pocas veces útiles para determinar la ubicación del problema. Sin embargo, la citometría de flujo permite conocer si el origen de los eritrocitos presentes es renal a través de la investigación de la proteína de Tamm-Horsfall.

Causas frecuentes de hematuria:

Litiasis renal.
Uso de anticoagulantes.
Infecciones urinarias.
Lesiones neoplásicas.
Traumatismos.
Lupus eritematoso generalizado
Glomerulopatías.
Ejercicio extenuante.

Leucocitos y bacteriuria: En condiciones normales no deben estar presentes más de cinco células en el campo microscópico usando gran aumento. Cuando la cifra es superior y se observan bacterias en el sedimento, se sugiera que existe infección de vías urinarias.

Tiras reactivas: son utilizadas en el análisis de las muestras de orina detectan la presencia de estas células mediante la presencia de esteresas producidas por los neutrófilos, siempre que estos se encuentren intactos.

La leucocituria es un elemento muy valioso en la búsqueda de infección y deberá complementarse con un urocultivo. Además si se encuentran cilindros de leucitos, éstos representan un dato sugestivo de pielonefritis. (La presencia de un gran número suele sugerir rechazo renal tardío en pacientes con trasplante renal).

Células epiteliales: Las células del epitelio escamoso son las que se localizan con mayor frecuencia en el análisis del sedimento urinario. Estás provienen principalmente del tercio distal de la uretra (en mujeres pueden provenir de vagina), Las células tubulares normalmente se encuentran presentes en orina, por lo tanto, también es necesario descartar daño tubular, rechazo en pacientes trasplantados, necrosis tubular aguda o nefroesclerosis maligna.

Cilindros hialinos: Ésta es una variedad de cilindros que con mayor frecuencia se encuentran en la orina. Estas proteínas se precipitan dentro de los túbulos renales y su presencia depende del pH y de la tasa de filtración glomerular.

Estos son observados principalmente cuando existe daño a la membrana capilar glomerular y transitoriamente durante el ejercicio vigoroso por exposición al calor, deshidratación, fiebre, estrés emocional, hipertensión maligna e incluso durante la terapia con diuréticos.

Clindros glanulares: estan presentes en situaciones normales como también patológicas. Pueden ser grandes o pequeños y son agregados de proteínas que pasan a los túbulos cuando el glomérulo es dañado. Estos agregados de proteínas suelen estar formados por fibronógeno, complejos inmunes y globulinas.

Los cilindros suelen aparecer en patologías glomerulares y tubulares, enfermedades túbulo intersticial, necrosis tubular aguda y pielonefritis.

Cristales: su apariencia y características de solubilidad, en ocasiones se acompañan en presencia de sintomatología cuando hay asociacion de un cálculo renal.
El tipo y la cantidad que se encuentre en orina depende del pH urinario, aunque la mayoría de los cristales en orina tiene una limitada implicación clínica.

Ácido úrico: Estos cristales se encuentran en orinas con pH acido de 5 - 5.5. Pueden observarse en grandes cantidades durante las quimioterapias, en el sindrome de Lesch-Nyhan, la nefropatía gotosa, la leucemia granulocítica crónica, la policitemia vera y en tipos de hepatitis virales.
Su determinación cuantitativa en orina de 24 horas reflejara el metabolismo de ácidos nucleicos y su determinación es util en litiasis renala. Sus valores se verán disminuidos en la deficiencia de ácido fólico y las nefropatías crónicas.

Fosfatos amorfos: Compuestos por calcio y magnesio se encuentran presentes en orinas alcalinas, con apariencia granular y un color blanquecino cuando es observado al microscópio.
Ácido 5-hidroxindolacético: Es producido por células argentafines del intestino y son transportado a nivel sanguíneo mediante las plaquetas.

Algunos tumores, como los carcinoides, producen esta substancia en grandes cantidades y pueden producir trastornos intestinales y vasomotores, broncoconstricción y edema. La determinacion del ácido 5-hidroxindolacético se práctica en muestras de 24 horas y los pacientes deben suspender cualquier medicamento 72 horas antes de iniciar la recoleccion de la muestra.

Electrolitos en orina: La determinación del cloro se encuentra relacionada con la determianción de sodio y ésta tiene utilidad en estados de retencion hídrica: en el postoperatorio, para el control de electrolitos y soluciones y en los pacientes con deshidratación.

Cuando la excresión urinaria se encuentra disminuida en casos como; vómito, diarrea, enfermedades hepáticas, oliguria, alcalosis metabolica y en la enfermedad de Addison. La determinación de potasio en orina es útil en patologías renales como suprarrenales y su determinación al igual que la del sodio y el cloro (24 horas).

  • Potasio aumentado: Enfermedad de Cushing, el sindrome de fanconi y en patologías con daño tubular.
  • Potasio disminuido: Enfermedad de Addison.

Función endocrina: El riñon tambien sintetiza eritropoyetina y que cuando existe algun trastorno puede originar anemia, también produce angiotensiona II y la forma activa de la vitamina D.

ESTUDIOS DE FUNCIÓN RENAL: EXAMEN DE ORINA

EXAMEN DE ORINA

Fisiológicamente en el adulto, alrededor de 1,200 ml de sangre recorren los riñones cada minuto, lo que corresponde aproximadamente a 25% del Gasto Cardíaco. La sangre es recibida a través de las arteriolas aferentes. Una vez finalizado el ultrafiltrado, éste pasa al espacio de Bowman y de ahí hacia los túbulos renales, donde se lleva a cabo la reabsorción que se caracteriza por su alta selectividad debido a que sustancias como la glucosa y los aminoácidos son reabsorbidos casi totalmente que un solo pequeño porcentaje del resultado del ultrafiltrado es eliminado.


La secreción es un mecanismo por medio del cual se efectúa la eliminación de sustancias nocivas para el organismo, éstas pueden ser de producción interna o externa. Para el análisis de la orina se prefiere especialmente la muestra de orina matinal. Sin embargo también es requisito la recolección de orina de 24 horas para la determinación cuantitativa de ciertos elementos.

Color: Una orina normal es amarilla y transparente. Otros tipos de colores sugieren una enfermedad de base.

Pálido: orina diluida.
Obscuro: Fosfatos, uratos, oxalatos, leucocituria, bacteriuria y contaminación fecal.
Blanquecino: Leucocituria, lipiduria y quiluria.
Amarillo-naranja: orina concentrada o la presencia de bilirrubina.
Amarillo-verdoso: Presencia de bilirrubina-biliverdina.
Rojizo: Hemoglobina, eritrocituria, mioglobinuria, porfiria o contaminación menstrual.

Olor: En condiciones normales la orina presenta un olor característico.

Olor amoniacal: Infeccion urinaria.
Olor a rancio: Tirosinemia
Olor a ratón: Fenilcetonuria
Jarabe de arce: Enfermedad jarabe de arce.
Olor a pies: Acidemia glutárica.

Volumen: el volumen urinario en condiciones normales sólo es fluido por la ingesta de agua. En el adulto puede orinar entre 600-2000 ml/día y existen patologías donde este volumen se puede ver aumentado.

En el caso de la diabetes insípida, donde la cantidad perdida puede llegar hasta los 15,000 ml/dia.
En casos opuestos, con la disminución de la producción urinaria, los valores pueden estar cercanos a los 500 ml en 24 horas; disminución del volumen plasmático efectivo, insuficiencia renal aguda, deprivación hídrica u obtrucción del tracto urinario entre otras.

Osmolaridad y gravedad específica: Estos parámetros son reflejo de la capacidad de concentración renal, la gravedad especifica de un espécimen indica la relativa proporción de componentes sólidos disueltos en un volumen total. 
Es decir, refleja la densidad de la muestra de orina indicando el número de partículas de soluto por unidad de solución. Por otra parte los electrolitos como sodio, cloro, urea, sulfatos y fosfatos contribuyen de manera importante a la gravedad específica.

Adulto normal:
Densidad específica: 1016 y 1022.
Osmolaridad: 500 a 850 mOsm/Kg de agua.

pH: Los riñones en conjunto con los pulmones trabajan para mantener un equilibrio ácido-base en todos los líquidos corporales, los pulmones con la elminación del dióxido de carbono y en los riñones con la generación de iones amonio y bicarbonato.

En el adulto: se excretan aproximadamente de 50 -100 mEq de iones hidrógeno en 24 horas. que produce un pH de 6 y puede variar de 4,6 y 8,0.

Disminución de pH:
Acidosis metabólicas
Dietas ricas en proteínas.
Cetoacidosis diabética.
Alcalosis hipokalémica.

Aumento de pH:
Ingestión de bicarbonato.
Utilización de acetozolamina.
Neomicina.
Dietas ricas en cítricos.

Proteínas: las proteínas circulantes acceden a las células renales tubulares principalmente por medio del filtrado glomerular, de la concentracíón de proteínas en plasma y del coeficiente permeabilidad-selectividad específica en el glomérulo para cada una de las proteínas, péptidos lineales o pro hormonas.

Beta-2-microglobulina:

Aumentada en suero: daño glomerular.
Aumentada en orina: daño tubular.

Entidades clínicas que presentan proteinuria:
Glomerulonefritis.
Hipertensión maligna.
Enfermedad renal poliquística.
Fiebre.
Diabetes mellitus.
Lupus eritematoso.
Sindrome nefrótico.
Obstrucción crónica de las vías urinarias.
Trombosis de la vena renal.

Glucosuria: la presencia de cantidades detectables de glucosa se presenta cuando los niveles de glucosa en sangre superan la capacidad de reabsorción tubular. Es decir, por arriba de los 180 mg/dL.

Consideración: la presencia de glucosuria sin hiperglicemia se asocia a disfunción renal (capacidad de absorción disminuida) se observa en diabetes mellitus, acromegalia, sindrome de Cushing, tumores pancreáticos y feocromocitoma,

Cetonas: En los casos de defecto en la utilización de los hidratos de carbono de las dietas, el organismo suele recurrir al metabolismo de los ácidos grasos y consiguiente los cuerpos cetónicos derivados son la acetona, ácido acético y el hidroxibutirato. La presencia de estas sustancias esta asociada a la diabetes mellitus descontrolada.

Hematuria: la presencia de un número anormal de células sanguíneas en orina.
Situaciones:
Traumatismo de los órganos urinarios.
Lesiones neoplásicas.
Hemofilia.
Glomerulopatías.
Cálculos.
Lupus eritematoso generalizado.

Mioglobinuria: Presencia de mioglobina en orina. Está es una proteína que se libera de las células musculares en situaciones patológicas como las distrofias, traumatismos e hipertermia maligna y su presencia otorga un color rojizo a la orina.

Hemosiderinuria: La hemoglobina libre es filtrada libremente a nivel renal y puede ser reabsorbida por células tubulares, donde es catabolizado a hemosiderina y ferritina. En hemólisis agudas suele presenciarse hemoglobinuria y secundariamente hemosiderinuria.

Bilirrubina: Este metabolito proviene de la hemoglobina de los eritrocitos que son destruidos en el sistema retículo endotelial distribuido en todo el cuerpo, la hemoglobina es transportada al higado donde se lleva a cabo su conjugación, mismo que le permite ser filtrado a través del glomérulo renal.

Urobilinógeno: Es un derivado de la bilirrubina transformada por acción de las bacterias intestinales. una parte es excretada por la heces y una pequeña cantidad encontrada en la sangre es removida por el hígado, llevado al riñon para ser excretadp y finalmente dar color a la orina.

Alteracion de urobilinógeno y bilirrubina:

Urobilinógeno urinario
Color: normal
Enfermedad hemolítica: incrementado
Enfermedad hepática: incrementado
Enfermedad obstructiva: Baja o ausente.

Bilirrubina urinaria:
Color: negativa
Enfermedad hemolítica: negativa
Enfermedad hepática: negativa o positiva
Enfermedad obstructiva: positiva


2 PARTE EN LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN.

OTROS MARCADORES DE FUNCIÓN RENAL: BETA-2-MICROGLOBULINA.

OTROS MARCADORES DE FUNCIÓN RENAL.



La beta-2-microglobulina es un polipéptido de bajo peso molecular que fue identificado por primera vez en la orina de pacientes con daño tubular renal. La primera aplicación clínica de la beta-2-microglobulina fue la monitorización de procesos que cursaban con disfunción renal, está atraviesa con rapidez la membrana del glomérulo y porteriormente es reabsorbida y degradada en el túbulo proximal.

Conclusión: La disfunción tubular proximal produce un aumento de la concentración urinaria que contituye como criterio util para diferenciar las tubulopatías proximales de las enfermedades renales glomerulares en adultos, niños y neonatos.

MARCADOR DE FUNCIÓN RENAL: CISTATINA C



La cistatina C es una proteína no glicosilada producida por las células nucleadas que se filtra libremente en el glomérulo y se cataboliza en los túbulos proximales. La cistatina C está presente en casi todos los fluidos biológicos y especialmente es abundante en el líquido cefalorraquideo, plasma seminal y leche.

La ventaja de este marcador de la función renal frente a otros marcadores como la creatinina sérica o depuración de creatinina, es su mayor sensibilidad a pequeños cambios del filtrado glomerular, lo que permite la detección temprana de Insuficiencia Renal Aguda.

Consideraciones:

Su concentración puede verse afectada si el paciente presenta enfermedad hepática, disfunción tiroidea o si esta siguiendo una terapia con base a glucocorticoides.

MARCADORES DE FUNCIÓN RENAL: CREATININA Y UREA

CREATINIA Y UREA

La creatinina es formada en el tejido muscular como producto residuo del metabolismo de la fosfocreatinina, esta llega a la sangre y es únicamente excretada por el riñón mediante la filtración glomérular, por lo que la determinación de la creatinina es la forma mas usual para estimar la función renal. Lo ideal para medir la filtración glomérular es recurrir a la determinación de depuración de creatinina endógena. Aunque es suficiente con la determinación de la creatinina plasmática para saber si la función renal sufre un deterioro progresivo. Es importante mencionar que la concentración de creatinina varia inversamente con la filtración glomérular en condiciones de equilibrio.



La determinación de creatinina sérica es un indicador de la filtración glomérular, apoyándose en que cualquier reducción es esta ultima representa una limitación en la excresión de la creatinina, que continua produciéndose en el tejido muscular que origina una acumulación en el torrente sanguíneo.

Las recolección de orina de 12-24 horas es usada para la determinación de la depuración de creatinina y cuyos valores pueden variar de acuerdo con la formula empleada para su calculo: se acepta o considera que existe una disminución de la filtración glomérular en un 10% por cada década de la vida por lo tanto se cuenta al interpretar este valor.

Los valores de creatinina, urea y la tasa de filtración glomérular no solo pueden reflejar una alteración, sino también la ausencia de enfermedad. 

Cuando hay daño renal:
Aumento de creatinina y urea.

Cuando hay atrofia muscular:
Disminución de creatinina.

Destrucción de masa muscular:
Aumento de creatinina.

Por ultimo es importante mencionar que los aumentos mínimos de creatinina representan la disminución en el filtrado glomérular. 

Es decir, un aumento de 1 a 2 mg/dL se interpreta como una disminución aproximada de entre 45 y 50% de la función renal en un paciente sano.

Mientras que un aumento de 7 a 8 mg/dL, quizá solo pueda revelar una disminución de 2 a 3% de la función en un paciente con daño renal.


FUNDAMENTOS DE INTERPRETACIÓN CLÍNICA DE LOS EXÁMENES DE LABORATORIO.

FUNDAMENTOS DE INTERPRETACIÓN CLÍNICA DE LOS EXÁMENES DE LABORATORIO.

Estadio de función renal:

Los riñones se encuentran ubicados en el retroperitoneo a ambos lados de la columna vertebral. En el adulto, cada riñón mide aproximadamente 12 cm de largo, 6 de ancho y 3 cm de espesor. La unidad funcional del riñón es la nefrona, compuesta por el glomérulo y un sistema de túbulos colectores.



El aspecto más importante en el diagnostico de enfermedades nefrourológicas es la exploración de la función renal. Los riñones realizan múltiples funciones, por lo que es importante efectuar pruebas de laboratorio que permitan una evaluación rápida y fácil de su función.

Funciones:

Regulación del volumen corporal.
Composición del liquido extracelular y equilibrio ácido-base.
Eliminación de productos de desecho.
Síntesis de hormonas.
Equilibrio Hidro-electrolitico.
Formación de orina.

Pruebas de función renal:

Examen fisioquímico de orina.
Examen del sedimento urinario.
Creatinina y urea séricas.
Depuración de creatinina.
Proteinuria.
Electrolitos urinarios.

A pesar de la diversidad de funciones llevadas a cabo por los riñones y de la variedad de manifestaciones clínicas que se presentan en condiciones patológicas, una evaluación satisfactoria de la función renal se obtiene con la medición de la creatinina sérica y con un examen cuidadoso de orina, entre otros.
Copyright © FAQ - FAK.
De Medicina y Enfermería Aprendí. Con la tecnología de Blogger.
Tasarim: webbilgi.org